Hoy estoy monotemático. Lo sé. “Felicidad” parece ser la palabra del día, de la semana. Pero quizás es que uno vuelve recargado después de las fiestas, y vé las cosas con más claridad.

Me gustó mucho el post de Gretchen Rubin en LinkedIn, en el que desafió a los lectores a hacerse preguntas a sí mismos respecto de si hacen felices a los demás. Para mí, una persona feliz atrae a otros con su actitud positiva; esa es una de las razones por las que “los imanes de la felicidad” consiguen los mejores puestos de trabajo.

Un simple resúmen de su examen señala 10 razones por las que ser un imán de la felicidad te ayudará en tu búsqueda de empleo:

  1. La gente parece sentirse cómoda al confiar en ti.
  2. La gente sigue tus recomendaciones.
  3. Eres una fuente de bienestar material o de seguridad para otra persona.
  4. Las personas a las que hemos presentado a menudo pasan a tener una relación continua.
  5. Las personas parecen acercarse a ti, unirse a las conversaciones que estás teniendo, y sentarse a tu lado en una reunión.
  6. Has estado recientemente involucrado en la mejora o el crecimiento de una organización, grupo o proceso que involucra a muchas otras personas.
  7. Estás proporcionando oportunidades a otras personas (oportunidades de trabajo, citas a ciegas, contactos en una nueva ciudad, etc).
  8. Personas a las que apenas recuerdas te saludan calurosamente (el amigo de tu viejo compañero de cuarto, o un ex compañero de trabajo).
  9. La gente parece que quiere conectarse contigo, por correo, llamadas o mensajes de texto.
  10. La gente parece energizada por tí (es decir, sonríen y se ríen en tu presencia).

IMÁN DE FELICIDAD = RED MÁS ÚTIL

Las personas felices tienen un efecto magnético sobre los que les rodean. Cuantas más personas son atraídas y energizadas por tu felicidad, más probabilidades hay que devuelvan el favor. En resumen, las personas felices son más propensas a ser recomendadas para puestos de trabajo y/o ser presentadas a personas influyentes. Su capacidad de hacer felices a los demás es recompensada en forma de una red de contactos más útil. ¿Has oído hablar del “mercado laboral oculto”? Bueno, los imanes de la felicidad son los que obtienen acceso a él.

¿Estás actuando como un “imán de la felicidad” en la actualidad? ¿Qué sugerencias tienes para otros que buscan hacer feliz a su red de contactos?

Me encantaría conocer tu opinión.

Saludos!

Renzo Montuori