Hemos hablado mucho aquí sobre los desafíos en el mercado de reclutamiento de hoy, la competencia por el talento, aumento del tiempo de contratación, la falta de capacidades, etc. Pero hay un aspecto que quiero mencionar: el candidato confiado. William Tincup lo menciona en un post titulado “7 Ways Recruiters Will Be Blindsided in 2016.” Es un buen post, asegúrate de leerlo.

El punto numero uno en la lista es “el ego del candidato está fuera de control.” Estoy de acuerdo con esto … hasta cierto punto.

Sí, el mercado de trabajo ha cambiado en favor del candidato. Sí, los mejores talentos saben que son los mejores talentos, siempre lo han sabido. Las organizaciones necesitan entender que, si quieren a las estrellas de rock, tendrán que pagar por ellas.

Pero también creo que hay una línea muy fina entre la confianza y la arrogancia. La confianza es (valga la redundancia) un sentimiento de confianza en uno mismo y en sus capacidades. Arrogancia es mostrar esa confianza de una manera que es molesto para los demás. Arrogancia implica que la persona es egocéntrica en vez de ser un jugador de equipo. Su atención se centra a menudo en su propio éxito en lugar del de la empresa. Las organizaciones deben contratar a personas que tienen confianza en si mismos, sin ser arrogante. Los candidatos deben transmitir a los empleadores que tienen confianza, no arrogancia.

Tanto si eres un candidato o una empresa, hay algunas maneras de transmitir confianza:

  1. Aprende a escuchar bien. La confianza no se trata de hablar todo el tiempo. La confianza es acerca de escuchar y responder de una manera reflexiva y genuina. Ambos, candidatos y empresas, tienen que ser capaces de escuchar.
  2. Considera la práctica de atención plena ó “mindfulness”. Es la práctica de centrarse en la conciencia de uno mismo. La confianza se trata de ser consciente de sí mismo y auto-gestionarse. Las empresas y los candidatos demuestran conciencia de sí mismos a través de su marca.
  3. Entender tanto tus fortalezas como tus debilidades. Sí, es cierto en una situación de entrevista, tratamos de llevar la conversación hacia nuestros puntos fuertes. Pero está bien hablar de las cosas que queremos mejorar.
  4. Debes estar preparado para hablar sobre éxitos y fracasos en el trabajo. Nunca antes en los negocios alguien ha fallando por algo tan aceptable. Los candidatos y las empresas deben ser abiertos y transparentes sobre sus errores y sus logros.

Esto me recuerda a los empleados que se consideran con mejor desempeño, pero dejan cadáveres a lo largo del camino. No soy tan ingenuo como para pensar que no habrá candidatos que dejen que su ego se salga de control. Pero a menos que valoren los daños colaterales, las organizaciones tendrán que aprender a decir que no.

Las empresas podrían no enfrentar esta situación ahora, pero pueden tener que lidiar con este tema en algún momento. La pregunta es ¿qué harías? Y ¿es posible evitar el ego de los candidatos con planificación de reemplazos, un pool de talentos, o programas de formación? En lugar de contratar confianza desde el exterior de la organización, lo mejor es hacer crecer la confianza de los empleados desde dentro.