En casi todas las oficinas, hay empleados “afortunados” que son responsables de proyectos formidables como la creación de un nuevo departamento o idear estrategias para el cambio de marca de la empresa. Luego, por supuesto, están los asignados a realizar el llamado “trabajo sucio”, como archivar, actualizar datos de contacto de los proveedores y clientes , y organizar las reuniones.

No hay nada malo en hacer el trabajo pesado, ya que estas tareas son necesarias para que el negocio funcione de manera eficiente. Sin embargo, llega un punto en el que deseas pasar a hacer el trabajo más significativo y desafiante. Después de todo, hacer la misma cosa una y otra vez no va a lograr nada para tu crecimiento profesional. Es por eso que debes tener el valor de pedir responsabilidades más grandes.

No esperes a que tu jefe te entregue ese interesante proyecto; debes ser proactivo. Lucha por él si tienes que hacerlo.

Muéstrale a todo el mundo que estas listo para mayores responsabilidades

  1. Toma las tareas que nadie quiere hacer. Haz el trabajo sucio con entusiasmo. Si es necesario, muestra exceso en la entrega. Por ejemplo, si tienes la tarea de ordenar alfabéticamente archivos de clientes, también puedes realizar copias de seguridad de dichos archivos. Si nadie quiere enfrentarse a un cliente particularmente difícil, puedes ser voluntario para la tarea. Si lo haces, podría probar que estás dispuesto a hacer las cosas más difíciles para dejar tu marca. Esto también establece tu reputación como un miembro fiable del equipo.
  2. Ayuda a compañeros de trabajo bajo un alto nivel de stress o sobrepasados de tareas. Una vez que hayas terminado con las tareas asignadas, puedes ayudar a cualquier compañero de trabajo que está abrumado con sus tareas. No seas agresivo. Deja que tus compañeros de trabajo te digan qué hacer, y luego dá lo mejor de ti. Asegúrate de tener el permiso de tus compañeros de trabajo antes de decirle a tu jefe y/o a otros compañeros de oficina sobre la colaboración. De lo contrario, la gente podría pensar que buscas tomar el crédito por su trabajo.
  3. Haz un balance de tus habilidades y aprende nuevas. Haz un inventario de lo que puedes/sabes hacer. Encuentra una manera de destacar estas habilidades. Si eres bueno con las palabras, puedes ofrecerte para ayudar a tus compañeros de trabajo a escribir sus informes. También puedes adquirir más habilidades que te ayudarán a conseguir esos proyectos que buscas. Por ejemplo, si tu empresa tiene una oficina en París y que te gustaría ser asignado allí, entonces aprende francés.
  4. Pide a tu jefe que te asigne un nuevo proyecto. Conoce todo acerca de tu compañía. Sumérgete en todo tipo de información sobre la industria en la que estás. Conoce las tendencias y otros factores que afectan a tu línea de trabajo. Esta información puede ayudarte a sugerir nuevos proyectos y tareas a tu jefe. Cuando se trata de vender un proyecto, ayuda si presentas tu conjunto de habilidades, así tu jefe sabe lo que puedes hacer.

Tu controlas la dirección de tu carrera

No tendrás que esperar mucho tiempo para el proyecto o la posición que deseas. Si tienes la determinación y voluntad para tener éxito, entonces podrás avanzar en tu profesión a un ritmo mucho más rápido. El truco es hacer todo lo que tengas asignado a hacer extraordinariamente bien y mejorar tu conjunto de habilidades. De esta manera, siempre estarás listo para tomar ventaja de una oportunidad.