Debido a las habilidades en las que un psicólogo se forma a lo largo de su carrera profesional, puede insertarse en diferentes áreas dentro de una empresa.

Recursos Humanos tal vez el área más conocida o a la que más aspiran los Psicólogos dentro de una empresa. Dentro de la misma podemos encontrar diversos procesos donde el Psicólogo puede desempeñarse:

  • Selección de Personal: área que se encarga de la búsqueda de nuevos candidatos y de su ingreso en la empresa.
  • Capacitación y desarrollo: área de educación y entrenamiento de los empleados de la compañía.
  • Gestión del desempeño: área que se ocupa de evaluar y mantener al máximo la performance de los empleados.
  • Gestión del clima laboral: análisis del entorno de trabajo, estado de salud del ecosistema laboral.
  • Outplacement y Procesos de desvinculación: área de soporte para empleados, brindando herramientas para volver a insertarse en el mercado laboral tras una desvinculación. También se aplica a personas que, tras muchos años de servicio, pasan a jubilarse.

Comunicación: gestión de la comunicación interna de la compañía, transmisión de mensajes, anuncios y políticas.

Gestión del cambio: área vinculada a procesos de transformación y soporte de cambio cultural o de procesos / tecnologías.

Marketing: sector que se ocupa de identificar las necesidades y los deseos en el mercado, encargado también de armar estrategias de comercialización y la construcción de relaciones con el consumidor objetivo.

Investigación de mercado: relacionado con marketing, puntualmente orientado a relevar, a través de estudios varios, cuáles son las necesidades de los potenciales clientes, o cómo los mismos recibirán un producto.

Relaciones públicas / institucionales: encargados de mantener la reputación y las relaciones de la empresa con otras instituciones.

Existen también conocimientos o competencias que un psicólogo puede ofrecer y que son diferenciales frente a otros profesionales al desempeñarse en dichas áreas en un ámbito organizacional.

  1. Empatía
    Entendemos la “empatía” como esa capacidad que nos permite “ponernos en los zapatos del otro”.
    Tengamos en cuenta que una organización está compuesta, en primer lugar, por personas, y recién en segundo por sus activos, deudas, etc. Esto nos pone ante la realidad de que con lo que nos encontramos en ella es con otros seres humanos, con todas sus ventajas y defectos. Es en este contexto en donde saber manejarse de manera empática tiene sus beneficios.
    Esas personas con las que interactuamos pueden ser pares, jefes, colaboradores, clientes (internos o externos)… Todos ellos tendrán fluctuaciones en su estado de ánimo con mayor o menor frecuencia, relacionados muy probablemente a cuestiones contextuales o a situaciones personales. Poder entender qué es lo que está viviendo la otra persona y por qué se está comportando de determinada manera o, en otras palabras, poder ponernos en el lugar del sujeto con el que nos encontramos, será una ventaja al momento de intentar entablar una conversación con esa persona y de sacar adelante un objetivo o negocio.
  2. Técnicas de Entrevista
    Nuestra carrera en gran parte nos prepara para saber cómo llevar adelante exitosamente una entrevista, para estar atentos al discurso del otro. Nos preparamos para entender lo que es una entrevista dirigida, semi-dirigida o abierta. Aprendemos a ponerle foco al discurso del otro, lo que dice y cómo lo dice. Este es un importante beneficio a la hora de entrevistar a candidatos para la empresa, a empleados, a líderes, gerentes o incluso clientes. No pensemos esto desde el punto de vista de una interpretación analitica, sino más bien desde la capacidad de saber qué preguntar para detectar aquello que es valioso conocer de un otro (relevancia), así como también saber cuándo preguntarlo (pertinencia).
    Estas competencias no son únicamente importantes en encuentros uno-a-uno, sino que también en reuniones de negocios, en donde ser pertinente con las preguntas es, muchas veces, una característica que brilla por su ausencia y en donde cuestionar aquello que es relevante puede ser la solución a un problema de larga data.
  3. Escucha analítica y activa
    Esta habilidad va de la mano de lo que mencionábamos anteriormente sobre la experiencia en entrevistas, aunque también es útil para otro tipo de ámbitos o situaciones. Reuniones con clientes, trabajos en equipo, proyectos… En todos esos casos uno como psicólogo cuenta con cierta habilidad para escuchar y analizar la situación en que se desenvuelve, detectando puntos claves de atención o consideración.
    Asimismo, escuchar el “discurso detrás del discurso” es algo que muchas veces permitirá conocer cuál es el motivo real de un problema que aparenta ser otra cosa.
  4. Técnicas de evaluación laboral
    Muchas veces el conocimiento en metodología y técnica de entrevista no es suficiente, es necesario ese plus que hace que, por ejemplo en selección de personal, haya más elementos para tomar una decisión.
    Es en este sentido que la formación que tienen los psicólogos en técnicas de evaluación laboral y psicodiagnóstico aporta un valor diferencial que de hecho (en Argentina) lo distingue singularmente, ya que es el único profesional habilitado por ley para aplicar dichas técnicas.
    Los mecanismos de evaluación psicométrica y proyectiva se utilizan regularmente en empresas en sus procesos de selección tanto externos como internos, y tienen la finalidad de complementar información no asequible mediante otras instancias de un proceso selectivo.
  5. Comportamiento humano
    Por otro lado, si hay algo que es el foco de la formación de un psicólogo en todas las universidades es la conducta humana, de hecho es uno de los principales objetos de estudio. Entender la conducta humana no es sólo entender por qué alguien se comporta de determinada manera, sino también poder inferir o predecir comportamientos futuros.
    Las organizaciones pueden hacer muy buen uso de estas competencias en los procesos de selección de personal como lo demuestra nuestra experiencia, siendo tal vez los Assessment Centers (entrevistas con dinámicas grupales) una de las principales estrategias utilizadas para identificar comportamientos deseables en potenciales empleados. Sin embargo, el uso de esta competencia no se cierra a solamente la selección de personal, sino que se extiende también a la gestión del desempeño y evaluación de potencial, a los procesos de gestión del cambio, al contacto y captación de nuevos clientes o a la gestión de las personas en general, entre otros.
  6. Estrategias de atracción
    Combinando habilidades como la empatía o la capacidad analítica, los psicólogos nos transformamos en las personas indicadas para planear y llevar a cabo estrategias de atracción, ya sea de nuevos clientes o de potencial talento para nuestra empresa. Enfocándonos en las actitudes y deseos de otras personas, muchas veces poniéndonos en su lugar, podemos conseguir su atención o interés.
  7.  Evaluación de desempeño
    El entrenamiento que ya mencionamos que tenemos en la realización de distintos tipos de evaluaciones también nos facilita el participar o incluso desarrollar las evaluaciones de desempeño. Poseemos la capacidad de proponer indicadores de performance basándonos en nuestra propia experiencia o en técnicas (no estrictamente psicodiagnósticas) que conozcamos.
    Adicionalmente, existen técnicas para la evaluación de potencial que nos permitirán identificar si una persona se encuentra en condiciones de acceder a roles de liderazgo o de mayor responsabilidad. Esto no solamente ayuda a la promoción de las personas más adecuadas a roles de mayor jerarquía para optimizar los resultados de un área, sino que también ayudará a la felicidad de los empleados en el área en cuestión al facilitar una correcta asignación de roles.
  8. Capacitación y desarrollo
    Estamos capacitados y entrenados acerca de cómo funcionan los procesos de aprendizaje y atención, y tenemos los conocimientos para planear cómo se podría dar un entrenamiento efectivo para determinada población o grupo.
    Esto no sólo se aplica a la facilitación de nuevos conocimientos o desarrollo de competencias en los empleados de una organización, sino también en la educación de clientes con respecto a nuevos productos o nuevos (especialmente para servicios web), y en la facilitación de cambios organizacionales.
  9. Manejo de situaciones conflictivas
    Como psicólogos somos preparados para enfrentarnos a situaciones conflictivas en las cuales se requiere de nuestra intervención como mediadores para calmar las aguas. Esta preparación, si bien está más orientada al plano intrapsíquico, al ser aplicado al plano interpsíquico, nos sirve como herramienta para encontrar puntos de acuerdo en situaciones de conflicto aparentemente irremediables, las cuales son más comunes de lo que deberían en algunas organizaciones.
    En las mismas, es muy importante entender a los interlocutores con los que nos encontramos e identificar lo que nos lleva al éxito conjunto por sobre quién tiene la razón en una disputa determinada.
  10. Investigación, análisis y diagnóstico
    Antes estuvimos hablando sobre la capacidad de análisis en general del psicólogo. Esta habilidad también se articula con una formación investigativa y diagnóstica, muy útil a la hora de enfrentar problemas relacionados con los recursos humanos. Estudiar variables, estar atentos a los hechos, tener en cuenta indicadores, poder establecer hipótesis, evaluarlas y luego sacar conclusiones. Todo esto es muy valioso y aplicable en los entornos organizacionales, para solucionar problemas o encarar proyectos.

¿Por qué interesa hacer un resumen sobre los beneficios de tener un Psicólogo trabajando en una empresa? El mercado laboral del psicólogo ha cambiado bastante en los últimos años. Es ya sabido que Argentina, y principalmente Buenos Aires, tiene una alta cantidad de psicólogos en relación a la cantidad de habitantes. Muchos profesionales han buscado volcarse, ya sea por necesidad o por vocación, hacia otras áreas de la psicología por fuera de la clínica: jurídica, educacional, investigación y principalmente laboral. El psicólogo ha ido consiguiendo un lugar en este área, compitiendo contra Licenciados en Recursos Humanos, Relaciones Laborales o, incluso, Administración de Empresas. Psicología pasó de estar en los avisos de empleos como una de esas carreras “afines”, a situarse como una carrera “excluyente” para varias posiciones dentro de RRHH.

El mundo laboral y de las empresas se ha dado cuenta del potencial que tenemos como profesionales, nosotros también nos hemos dado cuenta de lo mucho que podemos aportar con nuestra formación y estamos tomando acciones al respecto.

Fuente: Pregho